Mi?rcoles, 28 de febrero de 2007
Teor?a de la santidad restringida

Enrique Arias Valencia


Fue el inmortal Borges quien dijo que la teolog?a es una rama de la literatura fant?stica. Ahora me gustar?a a?adir que Dios es la mayor fantas?a, mayor que la cual nada puede fantasearse.


Soy un ateo en busca de Dios, si bien a veces creo que Dios no existe; por eso supongo que la santidad en caso de existir, ser?a una caracter?stica humana. Es decir, pueden ser santos los humanos aunque no haya Dios.


?Qu? es la santidad? Es una manifestaci?n de bondad que distigue a la persona que la practica.

No deja de sorprenderme el estilo literario de Benedicto XVI, quien en su primera enc?clica Deus caritas est nos deleita con la idea de un Dios que es amor.

La enc?clica incluye un tiempo para el buen humor, y su estilo ?gil nos invita a profundizar en el aspecto amoroso de Dios.


?El epic?reo Gassendi, bromenado, se dirigi? a Descartes con el saludo: ??Oh Alma!?. Y Descartes replic?: ??Oh Carne!? Pero ni la carne ni el esp?ritu aman: es el hombre, la persona, la que ama como criatura unitaria, de la cual forman parte el cuerpo y el alma?.1


Esta uni?n inseparable del cuerpo y del alma llamada hombre vive la dimensi?n completa del amor. Benedicto XVI reconoce que:

?3. Los antiguos griegos dieron el nombre de eros al amor entre hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto sentido se impone al ser humano. Digamos de antemano que el Antiguo Testamento griego usa s?lo dos veces la palabra eros, mientras que el Nuevo Testamento nunca la emplea: de los tres t?rminos griegos relativos al amor ?eros, philia (amor de amistad) y agap?, los escritos neotestamentarios prefieren este ?ltimo, que en el lenguaje griego estaba dejado de lado. El amor de amistad (philia), a su vez, es aceptado y profundizado en el Evangelio de Juan para expresar la relaci?n entre Jes?s y sus disc?pulos?.2

Y si bien el Nuevo Testamento nunca emplea la palabra eros, Benedicto XVI nos conduce a un encuentro con el eros de Dios, el cual est? unido con el agap? en una perfecta armon?a:

?10. El eros de Dios para con el hombre, como hemos dicho, es a la vez agap?. No s?lo porque se da del todo gratuitamente, sin ning?n m?rito anterior, sino tambi?n porque es amor que perdona?.3

En el p?rrafo anterior Benedicto XVI nos muestra la perla del cristianismo: el perd?n. ?Qu? es el perd?n? Al margen de la Enc?clica que ahora nos ocupa, quisiera apuntar que perdonarse a uno mismo es un maravilloso Renacimiento; perdonar a los dem?s es una puerta hacia la paz.

Benedicto XVI demuestra un profundo respeto por las tradiciones precristianas y en lo que estas tienen de acertado sabe reconocer la semilla de verdad que contienen:


?Si el mundo antiguo hab?a so?ado que, en el fondo, el verdadero alimento del hombre ?aquello por lo que el hombre vive? era el Logos, la sabidur?a eterna, ahora este Logos se ha hecho para nosotros verdadera comida, como amor?.4

Muy bien: ?Amar?s a Dios sobre todas las cosas?; ?y cu?l es el trato? Porque si hay amor hay una relaci?n; ?o no? ?Y cu?l es la actitud de Dios? Un silencio angustioso. Por eso, en un mundo tan neoliberal siempre me asalta esta pregunta: ?Est? Dios de m?s? Yo lo echo de menos. ?Qu? quieren que haga! Mi vicio es no creer en Dios, y sin embargo extra?arlo como a un amante muerto.
Es as? que la santidad, en caso de existir es un asunto humano, y nada m?s, pero tambi?n, nada menos. Y en vista de que los seres humanos tenemos defectos y limitaciones, por lo tanto la santidad que yo anuncio es una santidad con defectos y limitaciones.

1) Benedicto XVI Deus caritas est, Arquidi?cesis Primada de M?xico, M?xico, p. 8.
2) Benedicto XVI Deus caritas est, Arquidi?cesis Primada de M?xico, M?xico, p. 6
3) Benedicto XVI Deus caritas est, Arquidi?cesis Primada de M?xico, M?xico, p. 14.
4) Benedicto XVI Deus caritas est, Arquidi?cesis Primada de M?xico, M?xico, p. 17.

Tags: filosofía, santidad, supracristianismo, teología

Publicado por Ariastoteles @ 0:41  | ?tica
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