Cantares de experiencia
Enrique Arias Valencia
Debido a su sordera, Beethoven se deprimía tanto, que llegó a pensar que su vida era un abismo. Y sin embargo, hay contados ejemplos de individuos que muestren un grado similar de implacable coraje humano. Pareciera que la opinión que uno tiene del mundo en general depende del carácter espiritual que preside su sentido de identidad social. Por eso, Beethoven no puede inmolarse sin abandonar aquello que considera su identidad como persona en la sociedad: su música es aquello por lo que vive, porque su música es lo que le permite “acometer grandes acciones” con las cuales puede expresar “los más tiernos sentimientos de bondad” hacia la humanidad. Y en el sentido en el que Beethoven desea legar una obra a sus semejantes, comparte con el dios Prometeo su afán creador. El espíritu prometeico es aquel que busca redimirse en su creación. Y considera la libertad de la voluntad como acción del hombre.
El Scherzo de la Novena retrata la energía del carácter que sabe que triunfará a pesar de que tiene que enfrentar a un poder inmenso. Después de tan febril actividad, la dulce melodía del tercer movimiento es una invitación a reflexionar sobre nuestras metas de madurez.Tags: Beethoven, filosofía, Música