<< ¿Qué es más sencillo: a) El universo es el fundamento último y presenta regularidades inherentes. Los humanos podemos acceder a las regularidades; o b) Dios es el fundamento último, Él creó el universo con regularidades inherentes. Los humanos podemos acceder a las regularidades, pero Dios es absolutamente inaccesible a los sentidos >>.
Respondo:
No sé cómo concibes una regularidad cuyo único fundamento es ella misma. Si así fuera, resultaría imposible distinguirla de la irregularidad.
En segundo lugar, la navaja de Ockham es un argumento teológico que los ateos, en vuestra ignorancia, esgrimís inconsistentemente, como si os favoreciera.
En tercer lugar, la hipótesis más simple es b), ya que Dios es más simple que cualquier cuerpo.
Por último, aclaro: Es equivocado hablar de creación como "causa primera". En realidad, la creación "acontece" con prioridad a todo acontecimiento y "antes" de todo tiempo.
II.
Escriben:
<< En A) tenemos una entidad con al menos una característica, en B) tenemos dos entidades con al menos una caracteritica el primero y un montón indeterminadas. En A) tenemos una entidad que nos consta que existe, en B) tenemos dos entidades, una nos consta que existe, de la otra solo podemos especular, una de esas especulaciones es que no podemos conocer a esa entidad >>.
Contesto:
En A) tenemos una infinidad de causas y efectos, sin comienzo, que es lo que estáis obligados a presuponer todos los que creéis en la eternidad de la materia. En B) tenemos una infinidad de causas y efectos, pero con un comienzo absoluto, determinado por la necesidad de empezar-a-ser de lo que existe contingentemente. Ahora bien, en A) estamos difiriendo de un modo innecesario dicho comienzo, por lo que aplicamos la navaja: "entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem".
III.
La navaja viene a decirnos algo sobre la causalidad: que "hacia adelante" no hay razón para detenerse, pero que "hacia atrás" tampoco hay razón para seguir indefinidamente.
Planteaos, si os place, estas dos preguntas:
1) ¿Por qué algo debería dejar de ser, una vez que es?
y
2) ¿Por qué no debería empezar nunca lo que es contingentemente?
IV.
Que los entes no se multipliquen sin necesidad implica que se multipliquen con necesidad, es decir, con razón. Pero no hay razón alguna para que lo contingente carezca de comienzo, ya que, por definición, debe tenerlo. En cambio, sí hay razón para que el universo sea infinito si procede de una causa omnipotente y necesaria, absolutamente simple.
Luego la hipótesis más plausible, según la navaja de Ockham, será aquella de la que pueda afirmarse un menor número de principios y que, al mismo tiempo, revierta en una mayor riqueza de fenómenos. Así, en orden descendente, de más a menos conveniencia, tenemos cuatro tipos de hipótesis:
Más simple - más rica (monoteísmo).
Menos simple - más rica (se multiplican inconsistentemente los principios; politeísmo).
Más simple - menos rica (se vulnera el axioma "de la nada, nada sale"; ateísmo).
Menos simple - menos rica (se incurre en los dos errores mencionados; nihilismo).
Por lo que sostener la existencia de Dios no sólo es lo más racional, sino también lo más realista.
V.
Escriben:
<< La navaja de Ockham en este caso funciona de la siguiente manera.
Pongamos dos hipótesis :
a) Existen Dios y el universo material
b) Existe sólo el universo material
Si asumiendo b) se pueden explicar los hechos, asumir a) es multiplicar
innesariamente el número de entidades >>.
Respondo:
Niego la premisa, que además está mal formulada. Un universo sin Dios no explica las mismas cosas que un universo con Dios: ambos modelos son enteramente distintos.
Ahora bien, Dios crea desde la nada, mientras que el universo materialista se genera a sí mismo a partir de una materia preexistente. Al presuponer esa materia (completamente superflua en un acto de creación) se multiplican los entes sin necesidad, y ello no logra, por otro lado, que la hipótesis atea adquiera un carácter más explicativo; por lo que debe considerarse fatua. En cambio, la noción de Dios no extiende el universo, sino que más bien lo limita según los parámetros de la razón, que, a su vez, lo postula como axioma. Dios es, pues, una cláusula de cierre.
Me queda recordarte que Ockham no era ateo ni estúpido.
VI.
1) Una causa omnipotente lo puede todo por definición, comprendiéndose en el término "todo" todo lo que es posible; o, en otras palabras, aquello que no es ni necesario ni autocontradictorio.
Ahora bien, lo infinito conviene más a la perfección de la causa omnipotente que lo finito, puesto que lo que tiene un número de partes limitadas puede disolverse, pero no aquello cuyas partes carecen de límite, siendo la disolución una imperfección o carencia de ser.
Luego la causa omnipotente puede y debe crear un universo infinito.
2) El principio "de la nada, nada sale" ha de tomarse como axioma, entendiéndose por "la nada" la ausencia de todo, real y conceptualmente. Si la nada no es, entonces nada (= ningún ente o percepción) integra el plano de lo posible, pues está privado de razón de ser.
Ahora bien, no existiendo nada posible en la "nada", si existe algo posible, y por consiguiente no eterno (contingente), entonces ese "algo" debe su existencia a un ser que ni es "nada" ni es posible, sino necesario.
Luego si algo es, Dios es.
Y si Dios es, Dios es único, ya que un ser inespacial e intemporal carece de multiplicidad.
Por último, si crees que el principio "de la nada, nada sale" es inválido, dime qué circunstancias son necesarias para crear materia de la nada. Si las hay, ya no se crea de la nada, sino en base a esas circunstancias. Si no las hay, debería crearse siempre, cosa que no sucede. Y si no las conoces, en ese caso no puedes afirmar que se crea de la nada.