Para aquellos que seguimos a Schopenhauer, la música es el lenguaje directo de la voluntad, la cual es el fundamento del mundo, y como el fundamento del mundo es asunto de la metafísica, entonces la música debe estudiarse con una óptica metafísica.
Por voluntad entenderemos el núcleo del mundo, aquello que todos compartimos como una intuición inmediata, y que sin embargo, sólo puede manifestarse ante nosotros cuando reflexionamos sobre la esencia del mundo.
Para acercarnos al problema de la voluntad podemos hacernos unas preguntas. ¿Sobre qué descansa el mundo? ¿Tiene uno o varios fundamentos?
Tiene sólo uno, porque si fueran varios el mundo no sería uno, sino múltiple.
El fundamento del mundo divaga, y al divagar, se vuelve un movimiento sin fin. Por lo tanto, el fundamento del mundo es una tendencia insaciable. La música es el lenguaje directo del fundamento del mundo porque es una lengua universal, como universal es la voluntad que todo lo abarca. La voluntad sólo sabe de alegría y de dolor, y así también la música.
| Un fractal es desorden que se asienta sobre el orden | “Una sinfonía de Beethoven nos presenta la más grande confusión, que se asienta, sin embargo, sobre el orden más perfecto; [...] imagen completa y fiel de la naturaleza del mundo que rueda en un caos inmenso de innumerables formas y se mantiene por una incesante destrucción”. Schopenhauer |
Si estudias la ilustración que anexo, se trata de un fractal. ¿Es cierto el pie de la ilustración? ¿es cierto que "Un fractal es desorden que se asienta sobre el orden"? ¿O es más bien orden que se asienta en el desorden? ¿U otra posibilidad? ¿Qué es, si es que es algo un fractal?