Wagner no puede estar seguro de que lo que lo domina es el amor y no la adrenalina porque el señor Wagner es un névrose, un neurótrico, diríamos hoy. Por eso Wagner dice sobre él mismo:
“Solamente veo que el estado normal de mi naturaleza es la exaltación, mientras que la calma común es un estado anormal. Efectivamente, sólo me encuentro bien cuando estoy fuera de mí”.
La única disculpa de Wagner es que sabe engatusarnos con su música...