Viernes, 11 de mayo de 2007
El nacimiento de la m?sica


Enrique Arias Valencia



El m?s antiguo, el m?s fiel, el m?s bello ?rgano musical, el origen al que nuestra m?sica le debe su ser, es la voz humana.
Richard Wagner


Toda palabra hablada requiere de m?sica para expresarse, porque la m?sica es el arte de combinar sonidos y silencios, y en eso consiste el deseo de la voz articulada del coraz?n humano: expresar mediante sonidos y silencios una forma de arte. Wagner sostiene que el arte es ?nico e indivisible y su prop?sito consiste en ense?arnos aquello que es eterno, infinito e ideal, y a su vez, nos invita a unirnos con ?l.


La m?sica requiere una intenci?n original que la dote de sentido. El compositor Arnold Schoenberg lo expres? as?: "Lo importante es que la m?sica diga algo".


La m?sica nace de un n?cleo indivisible que est? listo para manifestar la diferencia de tono, modo, intensidad y ritmo. El nacimiento de la m?sica sucede siempre en la actualidad: un viol?n callejero es el primer viol?n que se toca en toda la historia porque su melod?a surge tan pura y jovial como la que enton? Orfeo para seducir a Eur?dice; sin embargo, no fueron las notas por s? solas las que atrajeron a la joven hacia el pr?ncipe de los m?sicos, sino la fuerza de las palabras que Orfeo incluy? en su canci?n; aunque precisamente esta fuerza se encuentra en el sonido de la palabra hablada o cantada.


Los eruditos de los siglos XIX y XX se dedicaron a desacreditar todas las leyendas, tal como sus profesores del siglo XVIII quisieron destruir todos los mitos. La m?sica nos devuelve lo que el inhumano racionalismo nos arrebat?: mitos y leyendas cobran vida nueva, y el ritmo embriagador de Terps?core, la musa de la danza, nos hace convertir en movimiento corporal aquello que el compositor deline? en un pentagrama. Las notas plasmadas en el papel pautado son dibujitos que ayudan a nuestra memoria a recordar aquello que compartimos con toda la humanidad, tal como dice Wagner: "El lenguaje de las notas pertenece por igual a toda la humanidad, y la melod?a es el lenguaje absoluto con el que el m?sico habla a todos los corazones".

El objeto de la m?sica es elevarnos al Monte Parnaso, un lugar donde Apolo y las musas instruyen con delicada mesura a los hijos de Prometeo, quien, seg?n nos cuentan los felices paganos, fue el creador de los hombres. Y parece que ha llegado el momento de que la fuerza del hombre salte de las bambalinas al teatro.


La m?sica provoca el despertar interior porque identifica a la persona mortal con el esp?ritu imperecedero. En este sentido podemos decir que Apolo es el s?mbolo del conocimiento que brota del fondo de nuestra alma. Apolo es la belleza de la forma que se expresa en la medida de la m?sica.


El lenguaje absoluto de la m?sica nos habla de la Realidad que trasciende a todos los fen?menos, por lo que nos muestra el soporte del mundo e incluso nos puede transportar m?s all? de todas las representaciones. Al respecto, el fil?sofo Schopenhauer escribi? lo siguiente: "El efecto de la m?sica es mucho m?s penetrante y m?s poderoso que el de las dem?s artes; ?stas no expresan m?s que sombras, aqu?lla habla de la realidad". Y la realidad que est? tras todos los fen?menos es Brahman. El Bhagavad Gita tambi?n nos habla de la realidad, y aunque es una obra plasmada por escrito, no hay que olvidar que su nombre significa "el canto del se?or", con lo cual queremos se?alar el car?cter musical de la palabra divina. Algunos int?rpretes de la Biblia afirman que Dios cant? para crear cada uno de los objetos del mundo. As?, Dios cant?: "Haya luz" y la luz fue. ?El resultado de la canci?n de Dios? Un universo que entona la melod?a de gloria de su Creador. Y nuestro interior manifiesta tambi?n la m?sica divina.



Lecturas recomendadas:

Pensamiento, palabras y m?sica, Arthur Schopenhauer, Edaf, Madrid.

Armon?as del cielo y de la tierra, Joscelyn Godwin, Paid?s, Barcelona.




Tags: música, metafísica, Enrique Arias Valencia

Publicado por Ariastoteles @ 21:59
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