“Dondequiera que estén las huellas del Maestro, los oídos del que es apto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par”.
El Kybalión
Hace mucho tiempo fue dado a la estampa El Kybalión, un trabajo firmado por Tres Iniciados. En el libro se prometía que se expondría la filosofía perpetua desde el punto de vista de los antiguos egipcios, en la voz del legendario Hermes Trismegisto.
Los misteriosos autores de tan conspicuo libro querían remontar el origen de la civilización al antiguo Egipto. Y civilización y esoterismo estaban unidos en aquel entonces. Con esta afirmación los tres iniciados hacen eco de la teoría sobre el origen de la cultura que prevaleció en Occidente hasta el siglo XIX incluso.
Cuando nos adentramos en sus páginas, nos damos cuenta de que en ellas se encuentra contenida una enseñanza tan antigua como la humanidad, y que en realidad es patrimonio de todas las escuelas esotéricas del mundo, y no sólo de Egipto, como el propio Kybalión proclama.
El texto hermético que ahora nos ocupa revela un afán didáctico que sus autores quisieron reforzar con la disposición de los capítulos que forman El Kybalión. El primer capítulo trata los primeros rudimentos de la filosofía hermética, después se aborda una rápida introducción de los siete principios herméticos, base de la doctrina, y después se dedica un capítulo a cada principio.
Los capítulos posteriores abordan cuestiones propias de la alquimia y de la magia. La transmutación mental, la doctrina del todo, su identidad con la mente, la paradoja divina, y cómo el todo se encuentra en todo. El Kybalión también presenta una idea sobre los planos del universo, en los cuales nos movemos, el mental, el espiritual y el material. Estos planos se ven afectados por las leyes universales.
Decíamos que según El Kybalión cuando Hermes Trismegisto dio su enseñanza en Egipto nos legó siete principios. Así, ahí está el principio que nos dice que todo es producto de la mente, aunque nuestros sentidos se empeñen en demostrarnos que ahí afuera hay un mundo que es ajeno a nosotros. En palabras de El Kybalión este principio recibe el nombre de mentalismo, y se enuncia así: “El Todo es Mente; el universo es mental”.
Los principios herméticos se aceptan como verdades fundamentales del Cosmos. El primer principio hermético nos dice que el Todo es la esencia de todas las cosas que percibimos como si fueran el universo material. Así, la materia es energía y la energía es parte de la mente. Por lo tanto, todo lo que aparece ante nuestros sentidos materiales, es producto de nuestra propia mente, la cual en sí misma es incognoscible e indefinible, pero puede considerarse como parte, a su vez de una mente infinita, universal y viviente.
Los siete principios herméticos son:
1 El principio del mentalismo. “Todo es mente, por lo tanto, el universo es mental”.
2 El principio de correspondencia. “Como es arriba es abajo”.
3 El principio de vibración. “Todo en el universo responde a una vibración”.
4 El principio de polaridad. “Todo está compuesto por una pareja de opuestos”.
5 El principio del ritmo. “Todo fluye y refluye, el ritmo es la compensación”.
6 El principio de causa y efecto. “Todo efecto tiene una causa y toda causa producirá un efecto”.
7 El principio de generación. “Todo lo generado tiene un principio masculino y uno femenino”.
Hay autores contemporáneos quienes han querido ver en El Kybalión un edificio conceptual. La disposición de la obra sería la de un lugar para darle posada al peregrino espiritual, una estancia donde descansar y encontrar reparación de las fuerzas antes de continuar el viaje hacia las cumbres de la filosofía. El Kybalión vendría a ser un texto de divulgación, un libro para aquellos que se acercan por primera vez a la vida del esoterismo. Es un libro que abre las puertas al que se inicia, pero que ya está preparado para recibir la enseñanza. : “Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría”.
Punto y aparte constituyen las similitudes entre El Kybalión y otras doctrinas, lo cual sirve para reforzar su valor como libro que está en concordancia con la tradición universal. Así, la doctrina de la mente de la India tiene una resonancia bastante evidente en el principio hermético que sostiene que el universo es mental. También se ha encontrado Un paralelo entre el aforismo hermético que dice: “Los labios de la Sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender”, y la advertencia cristiana de que las parábolas de Cristo no eran comprendidas por todos los que la oían, sino sólo por aquellos que estaban atentos para recibir el significado de dichas enseñanzas.
Por la estructura que tiene El Kybalión, por asegurar que la civilización y el esoterismo vienen de Egipto y por presentar a Hermes como el fundador de una doctrina fundacional, muchos han querido ver en los teósofos a sus verdaderos autores.
Muy pronto la Editorial Yug presentará una nueva versión, en un lenguaje actual, de la misteriosa y apasionante obra que hemos comentado en este espacio.