No puedes escuchar dos veces la Novena sinfonía. Hay partes de ella en la que preferirás seguir la línea de una voz en especial. La siguiente vez quizá quieras concentrarte en una línea más aguda o más grave. Y dado que hay partes en las que una voz canta una línea poética, en tanto que simultáneamente, otra voz se ocupa de otra línea poética, entonces deberás escoger entre atender a una frase o a otra, pues ambas aparecen al mismo tiempo.
"Con toda su fuerza irrumpen las voces después: «¡Alegría, bella chispa divina!», canta un grupo mientras otro entona simultáneamente: «¡Os abrazo multitudes!» y la orquesta prolonga este doble himno, símbolo profundo del credo beethoveniano: «¡Hacia la alegría por el amor! ¡Hacia la fraternidad por la alegría!»"*
La geometría del espacio establece tres dimensiones espaciales: largo, alto y profundidad. Gracias a la armonía, la música puede tener más de tres dimensiones. En un esquema simplificado, podemos decir que la orquesta ejecuta una línea, las voces bajas del coro entonan otra línea, y las voces altas entonan otra más. Sin embargo, la orquesta cuenta con una sección alta y una baja, y hay por lo menos tres voces: alto, tenor y bajo, tanto de solistas como de coro. En la Novena sinfonía hay al menos seis dimensiones actuando simultáneamente, sobre todo en la fuga que comienza en el compás 255.