Äriastóteles Platónico

jueves, 12 de julio de 2007

El mérito no existe porque nadie es meritorio
Enrique Arias valencia

Todas las personas justas son meritorias.

Dice San Pablo que “Nadie es justo”. Por lo tanto, nadie es meritorio (Q. E. D.). Sin embargo, sabemos que Jesús es el único justo y que él “paga la cuenta que debemos en vista de nuestra injusticia”. Por lo tanto, es falso lo que dice San Pablo: “El que no trabaje, que no coma”, porque Jesús ya pagó nuestra deuda de justicia.

La masacre del lunes 16 de abril de 2007 en Virginia Tech tiene que ver con esto. ¿Es la tecnología para el hombre o el hombre para la tecnología? Estamos enfermos de tecnología, y eso es injusto. El personal de vigilancia de la Virginia Tech ya sabía que el asesino había ultimado a dos personas en los dormitoros del campus, pero no hizo nada para alertar a los demás estudiantes porque los procesos tecnológicos de la justicia ordenan no alarmar a la población universitaria en caso innecesario. Y el asesino tuvo entonces carta blanca para continuar con sus injustos planes, y se dirigió a los salones para ultimar inocentes.

Mientras el hombre no sea la medida de todas las cosas, mientras la vida sea injusta, tenemos derecho de comer aunque no trabajemos, porque lo único que busca el capitalismo tecnológico es el enriquecimiento de aquellos que son fieles al sistema, mientras los asesinos pueden entrar a una universidad a matar injustamente a cuanta persona tenga la desgracia de atravesárseles.

Tags: San Pablo, mérito, paradojas, Virginia Tech

COMENTARIOS