viernes, 13 de julio de 2007
Primera carta contra San Pablo
Enrique Arias Valencia

“El que no trabaje, que no coma”.
2 Tesalonicences, 3:10


La filosofa es el saber más general que existe. Por lo tanto, la filosofía se ocupa de axiomas, argumentos, sentencias y aforismos generales. Es así que San Pablo sostiene que “El que no trabaje, que no coma”. ¿Es filosófica la sentencia paulina? No, porque tiene muchas excepciones. Así tenemos que un bebé no trabaja, pero sí merece comer. Un anciano paralítico y ciego, con gota y diabético tampoco puede trabajar, pero sí merece comer. Un joven con una esquizofrenia grave no puede trabajar, pero merece que le den de comer. Por consiguiente, la sentencia de San Pablo no es una ley universal, es decir, no tiene carácter general.
Sin embargo, los neoliberales se han tomado muy en serio la sentencia de San Pablo, como si realmente tuviese carácter general.
Un ex empleado de Wal Mart me platicó que los excedentes de comida son rociados con detergente con el fin de que queden inservibles. Quizá pudiesen donarlo a los pobres, pero los neoliberales argüirían que eso es un riesgo para su negocio. En el fondo, lo que los neoliberales pretenden es eliminar la caridad.
El pretexto es el trabajo. Una vez, durante una feria del libro en la ciudad de México, el ultraconservador historiador y político Salvador Abascal aprovechó la presentación de su libro Samuel Ruiz en San Cristóbal para lanzar una colosal arenga contra el zapatismo de Chiapas. Una chica pidió expresar su punto de vista sobre la situación en Chiapas, pues ella había brindado recientemente servicio social ahí: “Hay quienes nacen sin la capacidad de valerse por sí mismos cuando lleguen a mayores, debido a la grave desnutrición que padecen”. ¿La solución que planteó don Salvador Abascal? “Para evitar las consecuencias la pobreza, los pobres deben trabajar”. Las doctrinas de don Salvador Abascal eran tan acertadísimas y dignas de ejemplo, que durante el gobierno foxista su fiel y muy católico hijo Carlos ocupó el cargo de secretario del Trabajo y más tarde, de secretario de Gobernación.
¿Es la pereza un pecado o es resultado de la anemia? En consecuencia, no podemos apoyar a la derecha, nuestro objetivo debe ser humanizar a la izquierda, porque la izquierda también mira con buenos ojos a San Pablo.



Tags: San Pablo, Anticristo

Comentarios
Puesto en el contexto que enmarcas, la frase de San Pablo efectivamente no es de valor universal y también - como lo señalas- es utilizada para estigmatizar la pobreza.

Considero que el derecho a comer si es correlativo a la obligación de trabajar, pero siempre y cuando el sujeto esté en condiciones ordianarias de hacerlo.

Imputar vicios del alma como consecuancias de la pobreza es un viejo argumento que aligera la conciencia de quien poco o nada hace por su prójimo, o peor aun, lo esquilma.

Estoy de acuerdo contigo.


Juan Parra

japarra_cruz66@hotmail.com
Publicado por Invitado
viernes, 04 de abril de 2008 | 18:26