Para el automóvil, en deseada In Memoriam
Enrique Arias Valencia
Tomemos las calles, nosotros los peatones, los verdaderos dueños de los caminos. Nosotros, los peatones, los señores del andar silencioso y pausado. Nosotros, los que no tenemos prisa. Destruyamos el poder del automóvil. Exijamos un alto total de los coches cuando el semáforo indique rojo. Y no olvidemos, que hasta las bicicletas son vehículos, y que también ellas deben cedernos el paso cuando nosotros tenemos el semáforo a nuestro favor; algo que suelen olvidar los señores ciclistas.
Pero seamos más osados: imaginemos una ciudad sin automóviles, con calles sólo para caminar, para viajar sin peligro de ser atropellado. Imaginemos una ciudad sin smog, seamos capaces de ver un mundo del cual ha sido abolida la rueda, y ahora sólo queda usar de nuevo las piernas, para vivir de acuerdo con la naturaleza.Tags: autos, carros, coches, Adrián Fernández, Fórmula uno