Bien mirado, el mérito tan sólo es un concurso. Por lo tanto, todas las religiones y demás políticas que se basan en el mérito, tan sólo son concursos a favor del mérito.
Enrique Arias Valencia
Como dijo Polo polo, ¡Que pinche frase cabron!, muy chingón, pero no veo por ningun lado la pista del traidor (el tan citado Mr. Sandia), tal vez mi cerebro ya esta muy azucarado. Saludos.