Mi amiga Rocío Ortega me ha entregado este texto para compartirlo con ustedes. Saludos cordiales
Es duro enterarse de la muerte de alguien cercano. Conocemos muchas personas, tenemos familia, amistades, compañeros de trabajo, vecinos y un mundo de gente alrededor- Pero también hay gente cercana a uno a través de su obra aunque sean oriundos y vivan en otro continente y un país tan diametralmente opuesto a México como lo es Suecia... pero obras son obras y existen aportaciones tan universales que se pueden recibir en diferentes contextos. Tal es el caso de Ingmar Bergman, cineasta sueco de cuya muerte me he enterado hace unos minutos. Si alguien es analítico de las diferentes personalidades y relaciones humanas es Bergman. Su cine es denso, pesado, pleno de introspección, complejidad, con destellos fugaces de humanismo. En diversos films sus personajes son monstruos del egocentrismo, caricaturas de apariencia, duros, secos, algunos "tocando fondo", otros sin tocarlo jamás. Sin embargo en muchas de sus películas el tema es el mismo: la introspección como el gran recurso para el autoconocimiento. Sin decirlo nunca, sus personajes muchas veces en crisis,"revientan" en una obscuridad a la que no siempre sigue la benevolencia de la luz... Sin conocer su obra completa, pero sí varias de sus películas me atrevo a citar como excelentes a "Escenas de un matrimonio", con la crisis que acompaña a toda pareja con un desenlace irónico y muy resolutivo,"Fresas salvajes", la introspección de un recto, ultraformal y siempre "perfecto" médico, "Cara a cara", la mujer violada y el encuentro consigo misma, "Persona",la despiadada personalidad de una actriz de teatro, "Infiel", la complejidad del adulterio con su torbellino de megaplacer y el dolor que va dejando en su proceso de consumación y tras su paso, cinta autobiográfica plena de crudeza del cineasta y su relación de amante con la actriz noruega de la mayoría de sus películas, Liv Ullman, "Sonata de Otoño", la tortuosa relación madre-hija en su esplendor, actuada por Ingrid Bergman y Liv Ullman. De otras tales como "El huevo de la serpiente", "El séptimo sello" no podría opinar pues apenas las recuerdo como films con un alto grado de complejidad. Obviamente realizó muchísimas películas más. Siempre supe y ahora con su muerte lo reitero: su cine es fuerte, lento e impactante, pero no por ello menos hermoso, aportador e invitador a la reflexión. Y Bergman un creador que descubre personalidades y bajezas ante los ojos de una sociedad hipócrita.