Viernes, 28 de septiembre de 2007
El pesimismo brillante ?
Enrique Arias Valencia


La vida es un cuento contado por un idiota,
lleno de ruido y de furia,
pero que no significa nada.
Shakespeare



EL PESIMISMO ES LUMINOSO


Confundidos por infinidad de problemas vagamos en el desierto de nuestra inquieta alma. Buscamos in?tilmente una voz que nos acompa?e en nuestra traves?a por la vida. Incluso, el mundo puede revel?rsenos como un abismo, y desesperamos. De pronto descubrimos un gusano de luz. Este gusano es el pesimismo brillante.
El pesimismo brillante no debe entenderse como un trance de angustia o desdicha, sino como fruto de un acto racional que nos confronta con la realidad y su esplendor horroroso. Descubrimos que la naturaleza nos hiere con su terrible inocencia; pero no repetimos las frases de la derrota, antes bien somos la voz de aquellos que han descubierto lo absurdo del mundo ordinario y que buscamos la salvaci?n ya sea en el arte o en acertados pensamientos. Sabemos que la humanidad entera no puede salvarse sola, puesto que no puede librarse de su propia sentencia de mediocridad y tonter?a, sabemos que es incapaz de oponer resistencia a los ataques de la vida; no obstante, habr? algunos que podamos librarnos de la sentencia gracias a un acto racional.


LO LUMINOSO ES FELIZ


El pesimismo brillante es resultado del hecho de pensar. S?lo aquellos que han claudicado en su derecho a pensar pueden ser felices; por eso pensar es descubrir la miseria de la filosof?a y nuestra peque?ez filos?fica. Pensar es encontrar los motivos que se ocultan tras las m?scaras que usamos en el mundo ordinario. Pensar es descubrir impl?citamente que la vida carece de sentido, y entonces la raz?n se revela como un acto desequilibrado.


EL PESIMISMO LUMINOSO ES FELIZ


Sin embargo, tras este descubrimiento aparece otro de brillantez deliciosa: la posibilidad de crear una vida interior apasionada, un suplemento abstracto que estar? ah? para superar al mundo ordinario. Este suplemento abstracto ser? entonces un mundo paralelo en el que el mundo ordinario se desploma para dar lugar a la luz dispersa del deleite pesimista que resplandece durante las nuevas eternidades. Si la vida es un cuento contado por un idiota, entonces los hombres tenemos derecho de ser idiotas, porque los frutos se parecen al ?rbol que los dio. Y sin embargo, el pesimismo brillante es el reconocimiento de la luz de la raz?n o del arte. Si no siempre tenemos raz?n, quiz? tengamos arte. Y en vista de que el mundo est? bajo el imperio de la idiotez, tenemos derecho de re?rnos de ?l.


? Enrique Arias Valencia, 2005.



Tags: Pesimismo, Schopenhauer, arte, Shakespeare

Publicado por Ariastoteles @ 1:00
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