Los ritmos clásicos de Alexander von Humboldt
Enrique Arias Valencia
El arte clásico está regido por normas tan precisas como las de la ciencia, y a veces más, como lo postuló Leonardo Da Vinci. Los órdenes rítmicos de todas las artes están escrupulosamente pensados.
De 1805 a 1859 Alexander von Humboldt dedicó gran parte de su tiempo a mostrar a la asombrada Europa su enorme descubrimiento científico y humano sobre América. De su maravillosa experiencia en el Nuevo Mundo, Humboldt creó muchas de sus mejores obras, entre ellas el núcleo de Cosmos, colosal documento de ciencia, arte y humanismo moral.
Mientras tanto, entre las páginas de su Séptima sinfonía Beethoven revelaba a los oídos de sus contemporáneos nuevos horizontes musicales. Aquí surge en nuestras mentes una pregunta, cuando escuchamos el scherzo de esta obra del Sordo de Bonn: “¿dónde había escuchado esto antes?”
Porque el scherzo de la Séptima nos presenta unos ritmos y melodías con un fuerte sabor popular. El trío, por ejemplo, según opinión de varios musicólogos, está basado en un canto austriaco. Sin embargo, quienes hemos podido disfrutar con las alegres danzas chiapanecas de México y demás obras mestizas de Centroamérica, descubrimos un parecido asombroso, una correspondencia melódica y rítmica muy fuerte entre estas obras y la Séptima de Beethoven.
En caso de que Beethoven no haya conocido estos bailes americanos (vía Humboldt o cualquier otro intrépido viajero) o no se haya inspirado en ellos, de cualquier modo un ritmo mestizo demuestra que puede tomar sitio en la rígida escuela clásica, dada la igualdad audible de resultados musicales.
Beethoven mismo afirmaba que esta sinfonía es una de sus mejores obras. Wagner la llamó “La apoteosis de la danza”, aunque este exaltado sobrenombre no se ajusta al esquema clave de la obra completa. Quizá Wagner no pudo contener su ánimo cuando escuchó el scherzo y último movimiento, donde el alma se mece con tan animosos compases; por eso calificó a la totalidad de la sinfonía con tan eufóricas palabras. De cualquier manera Humboldt y Beethoven revelan nuevos mundos, mundos que hoy nos esperan entre los sonidos y las letras para enriquecer nuestro espíritu. Son además mundos que muchos de los nuestros han ensanchado.
Fragmento de Cosmos:
El ejercicio del pensamiento empieza a cumplir su alta misión; la observación, fecundada por el razonamiento llega con ardor a las causas de los fenómenos.
Humboldt
Alexander Von Humboldt nació un 14 de septiembre de 1769 Tags: Humboldt, Cosmos, filosofía de la ciencia