Äriastóteles Platónico

sábado, 08 de septiembre de 2007



Enrique Arias Valencia

Una de las obras más sorprendentes de sor Juana es aquella en la que arremete en contra del mérito. Los empeños de una casa, una deliciosa comedia de nuestra monja, incluye una exposición de este asunto que a mí me apasiona. Los méritos del demérito y los deméritos del mérito son un par de misterios de la ética de todo buen seguidor del Pesimismo Luminoso. Octavio Paz analiza la loa que abre Los empeños de una casa y nos introduce en su mundo maravilloso:


“La función se abrió con una loa en la que la Fortuna, la Diligencia, el Mérito y el Acaso disputan sobre la causa de la Dicha. Se presenta ésta, y dice que no le debe el ser a ninguno de los cuatro, sino a la grandeza de aquellos que nos hacen dichosos… en este caso los virreyes y su hijo”.1



Los soberanos bien pueden interpretarse como una alegoría de Dios. Después de todo, es Dios la causa de la dicha, y aún para algún católico sincero, es la Virgen María la causa de nuestra alegría, una hermana fiel de la dicha.

1 Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz y las trampas de la fe, Barcelona, Seix Barral, 1982, p. 434.




Más contra el mérito:
El demérito del mérito

Tags: Sor Juana, ética, paradojas

COMENTARIOS

viernes, 14 de septiembre de 2007

Por Invitado @ 4:12


"cusa" creo es causa ¿no?
un poco "mocho" pero inteligente.

Yskander Peri

viernes, 14 de septiembre de 2007

Por Arias_Ciencia @ 6:06


Gracias por la observación, ya corregí el entuerto.
Saludos