Reseñitas de libros para alegrar el alma 21
Enseñanzas definitivas. Conversaciones directas, contundentes y diamantinas sobre el absoluto
Sri Nisargadatta Maharaj
Los Libros de La Liebre de Marzo
Barcelona, 200 págs.
El autor de un best seller de autoayuda tiene en muy alta estima al maestro Nisargadatta. Quizá esto sea una buena carta de presentación para nuestro autor, porque el doctor Wayne W. Dyer nos regaló una inolvidable lectura con Tus zonas erróneas. Pues bien, ahora Nisargadatta se encargará de demostrarnos que no tenemos zonas erróneas en absoluto porque el absoluto carece de tributos y nosotros somos, ni más ni menos que el absoluto.
Bueno, en realidad la cosa no es tan sencilla, o quizá sí. Según Nisargadatta hay un aforismo que puede equipararse con el néctar de la inmortalidad: “Yo soy aquello por lo que sé que Yo soy”. Tal afirmación es nectarina porque al comprenderla nos haremos inmortales. Por lo que un sincero buscador espiritual que descubre el saber encerrado en el “Yo soy” averigua quién es y trasciende la experiencia de la muerte, y por lo tanto se hace eterno, uno con el universo.
Esa es la teoría. Sin embargo, no podemos dejar de hacer notar que Nisargadatta trata todos estos temas con un sentido del humor fuera de lo común, muy fino y que es capaz de ganar el corazón de quien lo lee con atención. Así, si bien sus enseñanzas son las mismas que las de la gran tradición espiritual, el matiz sin es muy atractivo. “El tiempo es el hijo de una mujer estéril”, sostiene Maharaj, y añade con feliz lógica: “Temer al tiempo es como temer a un rapazuelo que no ha nacido”. La compilación de las enseñanzas de esta obra de Nisargadatta corrió a cargo de Robert Powell, quien también se ocupó del Zen en un texto ya clásico, Zen y realidad, publicado por Editorial Yug.
Reseña elaborada por Enrique Arias Valencia
Te invito a leer mi tesis:
El arte redentorTags: reseñas, libros, hinduismo, Nisargadatta