Hola Enrique.
He recibido anteriores invitaciones a visitar tu blog y éste y el último, donde se medio reseña la demanda contra Dios por un representante de Nebraska, me han parecido paparruchadas. Entiendo que las sociedades secretas, casi todas de hombres, son por definición misóginas, sin duda, pero no porque sirvan solo para "charlar sobre cómo conquistar mujeres guapas". Sin comentar la bobada de que son clubes para tomar cerveza -por eufemizar toda bebida con alcohol-, su función como núcleos ideológicos de preservación de la dominación masculina ha sido su esencia, o bien naturaleza histórica, como se prefiera. Y no es que lo que se diga sea de uso exclusivo de hombres, no: su práctica y su discurso masculinizante require presevarse como medida de sobrevivencia de su doble moral y su mascaramiento bajo lemas progres o liberales. En fin, es buena la chacota, pero lo tuyo son simples mamarrachadas.