viernes, 12 de octubre de 2007
La mamá de Cristóbal Colón
Enrique Arias Valencia

Fiel al viejo cuento anticlerical que trata de convencernos de la supuesta misoginia del cristianismo, Richard Dawkins sostiene sumariamente que Dios es: “posiblemente el personaje más desagradable de toda la ficción. Celoso y orgulloso de ello, un mezquino, injusto e implacable enloquecido fuera de control, un vengativo limpiador étnico sediento de sangre, un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista, caprichoso y malévolo matón”.
La tradición hispánica demuestra que todas las acusaciones de Dawkins son meros infundios. Veamos un ejemplo. Si Dios y el cristianismo fueran misóginos, ¿por qué pudo gobernar España una mujer como Isabel la Católica? Fue ella quien creyó en Cristóbal Colón, y a ella debemos el financiamiento del viaje del descubrimiento de América. Así también, Isabel la Católica dictó leyes que protegían a los indios de los abusos de los conquistadores del Nuevo Mundo, por lo tanto en los territorios bajo la Corona Española no hubo un genocidio como el que tanto asusta a Dawkins, genocidio que sí se efectuó en las colonias inglesas.
Si Dios fuera sadomasoquista, las palabras de Cristo “Aparta de mí este cáliz” y que se refieren a su tristeza por su futuro sacrificio, carecerían de sentido: “Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”.
Si los católicos que conquistaron México hubieran sido racistas, no se habría presentado el mestizaje. Por eso, a pesar de las enloquecidas pamplinas de Dawkins, parece que el megalómano caprichoso es el pseudocientífico, y a Dios lo que es de Dios.


The Dawk delusion

Tags: Dawkins, Cristóbal Colón, Isabel la Católica, América, Día de la raza

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