sábado, 06 de octubre de 2007
Homenaje sombrío al Grillito Cantor

Enrique Arias Valencia

“Negrito Sandía,
ya no diga tontería”.
Cri Cri


Hoy que se cumplen cien años del nacimiento de Cri Cri, ¿está el mundo preparado para saber la verdad? De ninguna manera. Sin embargo, por medio de la leyenda podemos aproximarnos al todavía hoy vedado terreno de la verdad. Así, pues, en las alas de la imaginación y de la metáfora, dispongámonos a acercarnos a algunos aspectos desconocidos de la historia personal de uno de los músicos más famosos que México ha dado al mundo.

La fábula es tan antigua como el mundo mismo. Así tenemos que Salieri era un músico de carrera, pero sin un ápice de inspiración. Sus obras, por tanto, eran tan esplendorosamente académicas como aburridas. Mozart, en cambio, era un chico que aprendió música sólo guiado por la mano de su padre, pero que jamás pisó una escuela. No obstante, los trabajos mozartianos son monumentos de un genio inmortal. El siempre colmilludo poeta Alexander Pushkin se valió de esta dicotomía para crear la leyenda que sostenía que Salieri había envenenado a Mozart por envidia, ¡vamos, que hasta hicieron una película basada en este cuento!

Mutatis mutandis, algo así como el asunto Salieri-Mozart, fue el caso de un hombre real, a quien para proteger del bochorno, tan temido por los artistas, llamaremos Fusco Sandía. Hablaremos por lo tanto, de la rivalidad entre Fusco Sandía y Cri Cri. Tenemos que Fusco Sandía era un músico de profesión, empeñado en hacer pasar por bello lo que siempre fue aburrido, es decir, Fusco Sandía quiso convencer al público de que su música tenía algún valor, siendo que sólo servía para hacer de éste un mundo más pesado de lo que ya es. En este caso, no hubo necesidad de ningún Pushkin que inventase la envidia de Fusco Sandía. Ésta afloró de forma natural.

¿Componía Cri Cri sin ningún esfuerzo? Eso es lo que aseguraba Fusco Sandía, y seguramente tenía razón. Nuestra sociedad ha querido siempre hacernos creer que las cosas valiosas se alcanzan tras un gran esfuerzo, penalidades, méritos y todo eso, pero en el caso de los genios eso no es cierto. La siempre graciosa mano de Dios toca al genio, lo ilumina, y después lo abandona a su suerte. Es lo que sucedió con Cri Cri. A Cri Cri le fastidiaba tanto la escuela que la abandonó en el sexto año. Y de ahí se convirtió en autodidacta.

Imaginemos las horas de desvelo de Fusco Sandía llenando pentagramas para que los niños cantaran en la escuela una música tan seca y mortecina como el alma de su creador. En cambio, Cri Cri tomaba un tema común, como el de una muñeca de trapo y dotaba a su creación de vida melódica y poética. Cuando llegó la hora de que el público escogiera, se inclinó por la vivacidad de Cri Cri. El problema fue que Fusco Sandía, siendo un músico profesional pudo escalar por mérito propio en la jerarquía cultural, y con el tiempo ocupó el cargo de rector del Ministerio del Arte, puesto en el se desempeñó con matemática eficiencia. Hasta llegó a hacer algo por la música coral del país; pero el corazón de Fusco tenía también oscuras intenciones, como veremos.

¿Conocía Fusco Sandía a Cri Cri? Indudablemente: era lo único que se escuchaba en la radio. ¿La música de Sandía? ¿Alguien siquiera lo conocía? ¿Sandía? ¿Con qué se come? Fusco Sandía urdió un plan, y desde su importante cargo, sugirió al ministro de Educación que la música de Cri Cri fuese prohibida. Y lo hicieron. En su momento de mayor esplendor, la fama de Cri Cri se eclipsó por decreto. Mis ancianos padres dan fe del acontecimiento, si bien no saben que fue Fusco Sandía quien dirigió el certero ataque.

¿Por qué será que los mexicanos queremos tener en nuestra historia sólo héroes y villanos bien nítidos, sin darnos cuenta de que en realidad, el negro le sienta bien a la historia, y por lo tanto, no hay nadie bueno, ni aun uno, pero sí hay infinidad de desgraciados? Porque si alguna vez han visto, escuchado o leído una entrevista a Cri Cri en sus últimos años, no me dejarán mentir si lo que vieron no los dejó al menos, asombrados. Cri Cri era un viejo amargado, genio sin luz, patillas abundantes. Gruñón y siempre pendenciero, lo que quedaba de El Grillito Cantor era una grotesca caricatura del ancianito afable que todos hubiéramos querido reconocer como el autor de las maravillosas canciones que nos robaron el corazón de nuestra infancia. ¿Qué fue lo que lo amargó? Parte de la verdad la he dejado entrever en este artículo, si bien he debido cubrirla con un espeso barniz de anonimato, pues muy pocos saben a quién me refiero cuando hablo de Fusco Sandía, a quien por cierto, sé que Cri Cri no le dedicó canción alguna, aunque así lo parezca.

Tags: Cri Cri, Grillito Cantor, Francisco Gabilondo, Soler

Publicado por Ariastoteles @ 0:00
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Comentarios
Esto es lo mas chingón que has escrito en años, además es súper interesante ¿quien es el misterioso villano? espero que algún día me lo reveles o moriré para ser un fantasma en busca de esa verdad. Este escrito es revelador y luminoso, como la fragancia de la cabellera femenina en el lecho del héroe, como el esplendor de la libertad. Una verdadera felicitación por el mejor homenaje a cri-cri que se haya realizado o por lo menos del que tenga conocimiento. Saludos.
Publicado por maxcourrech
sábado, 06 de octubre de 2007 | 20:01
Hola Enrique
Que buen articulo sacaste y creo que te refieres algun secretario de E.P. o miento?
Saludos a tus papas
Publicado por Alfredo Gro.
viernes, 12 de octubre de 2007 | 20:47
Enrique:aunque no lo creas yo si sabía sobre que cricri no era ese tipo bonachon que todos creen, creo que los genios tienen un poco de amargura en sus almas, pero no los culpo por que es tanto lo que traen dentro de sus extraordinarias cabezas y son tan incomprendidos por que no son especiales. Pero aun así me encantan las canciones de cri cri. lyssette
Publicado por Invitado
sábado, 13 de octubre de 2007 | 4:40
Cuanto misterio xD

Se me ocurre que Fusco Sandia sea Herminio Kenny (tio Herminio) compositor de horribles temas infantiles como Las rejas de Chapultepec por aquella epoca. Aunque no estoy seguro si este señor haya sido "Ministro de Arte" o cosa semejante... en fin.
Publicado por Invitado
sábado, 23 de mayo de 2009 | 8:55
No, no se trata de Herminio Kenny.
¡Saludos!
Publicado por Ariastoteles
domingo, 24 de mayo de 2009 | 17:05