1) La pregunta no es pertinente. Puesto que está preguntando cómo refutar conocimientos generales y ya largamente instaurados, frente a mi objeción: que está usted supuestamente refutando cosas que un particular, en este caso Dawkins, no ha afirmado. Su pregunta debió ser: para refutar la teoría moral de Aristóteles, ¿debo leer su Ética Nicomaquea o no? La respuesta es: no puede intentar refutar la teoría moral de Aristóteles sin leer ese libro. Exactamente lo mismo debe aplicarse a Dawkins. En vez de proponer preguntas rebuznantes, debe reconocer que usted a criticado a Dawkins por no hacer algo que ha hecho: ofrecer una teoría moral no “científica”. Si no tuviéramos ese libro, podríamos conformarnos con textos que hablen de él (como podemos especular sobre la filosofía de Sócrates leyendo a Platón). No leer el libro de Dawkins y criticarlo es muestra de falta de seriedad, por más picaresca que quiera aparecer.
2) Es usted muy suyo de mostrarse poco serio ante cualquier lector informado.
3) Y dale Perico al torno. Su dichosa excusa para impugnar la teoría moral de Dawkins es que, si como él mismo dice, “la ciencia no es proveedora de criterios de moralidad” (con todo lo ambigua que es esa frase fuera de su contexto), entonces él no puede sacar de la ciencia los criterios de moralidad. Pero, como es sabido por todos, y además confesado por usted, que no ha leído The God Delusion, no puede saber que Dawkins no hace lo que usted dice que hace. Y por eso pasa usted por poco serio, ignorante, y alguna cosa más. Por ende, es usted quien se “autodestruye”, pues comete la falacia ad hominem de “envenenar el pozo” al asegurar que Dawkins dice algo que no dice. Y más vale que cambie porque si no refutarlo a usted se hace demasiado fácil.
4) No me extrañaría que cante victoria, dado lo difícil que hace reconocer la invalidez de su crítica y aun así seguir autocitándose para clamar la invalidez de la teoría moral de Dawkins.
5) Lo dicho en el punto 3 vuelve ridícula su afirmación (victoriosa o no) de que Dawkins está divorciado de la razón (demos gracias a su secretaria que puso completa la frase). Y he probado que sí hay un ad hominem allí, otra cosa es que quiera verlo (de hecho, pídale a su secretaria que le lea un par de veces el párrafo, para que nadie se equivoque).
Por cierto, y fuera de broma, no le eche la culpa a Dios que no vamos a encontrar a quién imputar.
6) Aquí lo tengo que felicitar porque me ha hecho reír. Sus sospechas no le servirán si quiere convertirse en detective, se lo voy a clarando. ¿Basar toda una serie de escritos en algo que usted no sabe si es así, por la pura pereza de no leer el libro que critica, y movido acaso por su interés apologético en que, como fuera, Dawkins debe de estar equivocado? Madre mía, ésa sí que es una “Dawkins delusion”, es decir, el espejismo que usted ve de Dawkins, pero no es el insigne etólogo.
Háganos el favor: vaya y entérese de lo que dice Dawkins sobre moral y después hablamos. De otro modo no tendré más remedio que mofarme sonoramente de su escasa seriedad. No crea que es una amenaza, piénselo como un correctivo.
Publicado a domingo, octubre 14, 2007 6:13:00 PM | By Fernando G. Toledo