miércoles, 31 de octubre de 2007
Segunda abjuración


La abjuración o The Är Delusion

Enrique Arias Valencia

Éste que ves, argumento descolorido
es tan sólo un falso silogismo de Äriastóteles
es réplica inútil, manierismo
que de los sabios, parodiando los primores,
es delirante engaño sinsentido.
¿Es una silva incapaz de retractarse?
Él alega que es un Galileo incomprendido.
Si a los locos los queman por locos, que lo quemen.
Es argumento contra el hombre,
es una pretendida nota fulminante.
¡Es una blanda navaja desafiante!
Éste, en quien la autolisonja ya pretende
excusar de sus pocas lecturas los horrores,
sin vencer nunca de don Fernando los rigores.
¡Que Dawkins se conforme con sus memes,
pues yo lo único que digo son memeses!
Éste argumento que quiso triunfar con insensatez y con prejuicio,
es un vano pensamiento descuidado,
y es por lo tanto un relámpago inútil que resuena en el vacío.
Es un afán caduco y mal intencionado.
Es nube de Úbeda al viento emponzoñada:
es un mestizo principiante y falaz, no es argumento.
Es una necia Carabela errada,
que quiso descubrir un Nuevo Mundo
cuando es tan sólo la cárcel de la Nada.





Amigo lector: si no estás de acuerdo con mi abjuración, por supuesto que puedes leer y poner a prueba mi ensayo contra las ideas de Dawkins y Savater en el siguiente enlace:
The Dawk Delusion

Tags: Dawkins

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