martes, 23 de octubre de 2007
Séptima sinfonía de Mahler

Enrique Arias Valencia

El pasado sábado 6 de octubre de 2007, en la Sala silvestre Revueltas del Conjunto Cultural Ollin Yoliztli, con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, bajo la batuta del maestro Enrique Barrios, tuve el fabuloso privilegio de disfrutar con la puesta en ejecución de la Séptima sinfonía de Gustav Mahler, mi sinfonía favorita por el maravilloso finale que la remata, y que entre otras cosas parodia sin cesar varias obras maestras del siglo XIX. Así, la entrada militar de los timbales recuerda el metro rítmico de Carmen de Bizet, para dar entrada a continuación a una colosal fanfarria de cornos que evoca un desbarajustado ejército que se abre paso entre una multitud. Y entonces resuena la llamada desgañitada de una tropeta que casi está por dar las notas trunfales de Los Maestros Cantores, de Wagner, sólo para ser seguida por una cascada de notas descendetes que demuestran que la vida tan sólo es una broma pesada que no puede hacernos reír. Y después, una ronda de melodías festivas y desquiciadas. A veces se escuchan fragmentos morbosísimos de La Viuda Alegre, de Lehar y de nuevo, de la misma Carmen de Bizet. En otras ocasiones, aparecen citas curiosas de sinfonías anteriores de Mahler, citas relampagueantes de movimientos anteriores de esta Séptima y por fin, hasta avances de la monumental Octava.
Entre el público pude saludar a Marivilia Carrasco, quien está al frente del Movimiento de Solidaridad Iberoamericana, y asimismo conocí al crítico musical José Alfredo Páramo, quien escribe para el periódico El Economista, y también publica en la web. En fin, toda una fiesta. Después de todo, parece que delirar con gusto y con provecho sólo se puede con el arte de Gustav Mahler.

Tags: Mahler, Ollin Yoliztli

Publicado por Ariastoteles @ 0:58  | Mahler
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
ME GUSTO LO DE "DIOS MEDIANTE".
¿Y TODAVIA EXISTE SOLIDARIDAD IBEROAMERICANA?

MARIANA PEÑA
Publicado por Invitado
martes, 23 de octubre de 2007 | 16:05
ArdiendoEl último movimiento, con su parodia burda de Los maestros cantores wagneriano, es vulgar de narices.
Publicado por Curunir
domingo, 15 de junio de 2008 | 22:16
Curunir: interesante por la forma y apasionante por el fondo de esplendor es este asunto de la vulgaridad de Mahler en el finale de su Séptima. Ya algunos críticos me habían señalado la tosquedad de este compositor austriaco en varios pasajes de sus obras, e incluso, alguno, de cuyo nombre no puedo acordarme quizá vía la generalización apresurada, llegó a hablar de “la babeante y eunuca simplicidad de Mahler”.
Quizá la pregunta de fondo sea si la vulgaridad podría o no tener lugar en el discurso sinfónico, cuantimás si éste es de orden exclusivamente orquestal, sin intervención de la voz humana. Por cierto, todo el rondó finale está salpicado de citas paródicas de obras: los maestros cantores, como bien señalas, Curunir, y la viuda alegre y Carmen, como por ahí me enterado.
Saldos cordiales
Publicado por Ariastoteles
domingo, 15 de junio de 2008 | 23:05