miércoles, 31 de octubre de 2007
Cerrar los ojos a la mitad de la vida, a fin de vivirla en seguridad, es como si uno se cegara para poder andar sin correr peligro por una tierra de pozos y precipicios.

(O. Wilde, El abanico de Lady Windermere)

Tags: Wilde

Publicado por Ariastoteles @ 12:01
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios