lunes, 12 de noviembre de 2007
Ciencia y poesía
Sor Juana y las ciencias
Enrique Arias Valencia


2. Geometría

¿Es infinito el espacio que nos rodea? Éste es un problema geométrico que los pensadores del Renacimiento contestaron con los recursos con los que contaban: la matemática, la filosofía y la teología.
El cardenal Nicolás de Cusa planteaba que si reconocemos que somos ignorantes, entonces hemos instruido a nuestra ignorancia. Si llevamos esto a considerar la ignorancia de una mente finita frente al problema del infinito, llegaremos a la docta ignorancia. Cusa usó un método geométrico para exponer sus ideas. En su libro La docta ignorancia, Cusa sostiene que:

“No siendo posible que el mundo se encierre entre un centro corporal y la circunferencia, no se entiende el mundo cuyo centro y circunferencia es Dios”. (1)

Sor Juana estuvo muy influida por las tesis geométricas del cardenal Nicolás de Cusa; sin embargo, la religiosa confunde a Cusa con el sacerdote jesuita Athanasius Kircher, a quien ella llama R. P. Atanasio Quirquerio y así en la “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, la monja afirma que:

“Así lo demuestra el R. P. Atanasio Quirquerio en su curioso libro De Magnete. Todas las cosas salen de Dios, que es el centro a un tiempo y la circunferencia de donde salen y donde paran todas las líneas criadas”. (2)

Cusa postulaba que el mundo es una imagen de Dios. Si Dios es infinito y uno, el mundo, en tanto imagen de Dios, participa de lo infinito y lo uno. Esta tesis geométrica sirve para proponer la infinitud del Universo, pues la circunferencia se trazaría allende todos los lugares, es decir, en el infinito. En consecuencia, según Nicolás de Cusa la Tierra no es el centro del Universo, pues el infinito carece de centro, y la circunferencia del Universo no estría en lugar alguno. El paso a la física y astronomía modernas se hace irresistible. ¿Qué tan lejos llevó Sor Juana el argumento de la infinitud geométrica que ella cita en la “Respuesta”? En el Primero sueño leemos:

así la humana mente
su figura trasunta,
y a la Causa Primera siempre aspira,
–céntrico punto donde recta tira
la línea, si ya no circunferencia,
que contiene, infinita, toda esencia–. (3)

Por lo tanto, la mente aspira a la infinitud de un ser infinito porque ella misma es un reflejo que está contenido en dicha infinitud. La circunferencia infinita de Dios, en tanto que Causa Primera, contiene a todos los seres.
El argumento ha pasado por varias manos, y también el filósofo Giordano Bruno llegó a enunciarlo. Una de las versiones más famosas de este razonamiento dice que Dios es un círculo cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna.
La ortodoxia católica afirma que infinito, sólo Dios. Por contra, Giordano Bruno sostenía que el universo es infinito. La inquisición lo quemó por esas y muchas otras herejías. En contraste, no deja de ser en cierta forma irónico que Sor Juana fuera llamada el Fénix de México, un ave que resurge de sus cenizas para mostrarnos sus reflexiones en torno a una nueva geometría, la de una circunferencia “que contiene, infinita, toda esencia”.(4)





1) Nicolás de Cusa, La docta ignorancia, p. 69.2)
2) Porrúa.
2) Porrúa.
4) Cf. Aristóteles, Metafísica, libro decimosegundo, Λ, 1069a-1076a, VI. “Es preciso que exista una esencia eterna, causa primera de todas las cosas”. Cf. también Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, Ia (Prima), Cuestión 44: “Sobre las criaturas en cuanto procedentes de Dios y sobre la primera causa de todos los seres”.

Tags: Sor Juana. ciencia

Publicado por Ariastoteles @ 9:00
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