domingo, 11 de noviembre de 2007
Sueño con la cuarta dimensión

Enrique Arias Valencia

La noche pasada pude soñar conmigo, entre otras cosas. Yo estaba dirigiendo una orquesta sinfónica que en lugar de música interpretaba falsos silogismos de esplendores. Pude verme a mí mismo hacer los movimientos, tanto de brazos como del rostro: cada mirada, cada gesto. Es decir, podía ver todo el espacio, y no sólo “mi espacio”. De pronto, la “cámara” (el ojo de mi mente) se alejó un poco, y pude observar que en el público estaba René, una amiga de mi amigo Eduardo, un señor que casi no viene a la fiesta, pues de pronto, la “cámara” se alejó más, y pude ver que ¡Eduardo estaba entrando en la sala! Eduardo se acercó a su amiga. Algo le dijo Eduardo a René, y ambos salieron del recinto. En ese momento la cámara hizo otro alejamiento y puede ver salir a ambos, y dirigirse hacia un palacete. Eduardo y René platicaron algo, o eso me parecía, porque no los alcanzaba a oír. De pronto, la “cámara” se acercó a la mansión, y en su interior estaba mi hermano sirviéndose su acostumbrado refresco de Cola. La “cámara” se acercó al espumante refresco, y el sueño terminó en un burbujeante delirio de agua carbonatada y azúcar en un océano oscuro.

Sueño de la madrugada del 11 de Noviembre de 2007

Tags: sueños

Publicado por Ariastoteles @ 22:38
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios