Lily vestida con un suetercito morado. Más, tarde, con el calor, se lo quita y en su playerita puede leerse: “Juquila”. Juego con la bebé. Ella abraza una tina donde venden los refrescos, su abuelita está a cargo del puestecito. Al intentar retirarme, la bebé me suplica: “No se vaya”. Me quedo otro ratito. Ahora recuerdo que tras la lectura de la carta que dediqué a sus padres en el mes de marzo, la abuelita me obsequiará algunos dulces y refrescos de vez en cuando.
12 05 07
Comida en familia.
Eduardo.
Un gran blog en Internet. Éste. Fueron $ 47 .00 por la renta de la máquina.
Sin Lily.
13 05 07
Mamá, papá.
Mi hermano y yo en el Paseo de la Reforma.
La abuelita de Lily ya no regresa a la ciudad. Sin Lily.
14 05 07
Velorio de la abuelita de Eduardo.
Sin Lily. Quizá, ella y su familia están en el pueblo natal del papá.