Äriastóteles Platónico

domingo, 30 de diciembre de 2007

Ulises Lily mayo 2007 sección 5/8, 5:40

Enrique Arias Valencia

15 05 07

Como con mi familia en “La Fortaleza”. Antes, Lily me había preguntado: “¿Va a comer ahí?” La bebé recordaba que días atrás, yo había comido en ese restaurante invitado por mi madre.

16 05 07

Lily arrastra una silla. El sonido de la tracción imita los motores de un automóvil, y los niños disfrutan con el parecido.

17 05 07

Mi hermano y yo deambulamos por las librerías de viejo. Después, solo, estoy por llegar al puesto de los papás de Lily. En lontananza, advierto que la bebé está comiendo, e hincha una mejilla con un gran bocado. La bebé no me ha visto, pues casi está de espaldas a mí. El papá me reconoce, me señala y algo comenta con Lily. La bebé voltea y me mira con cierta seriedad, con la boquita cerrada, masticando con lentitud. Al terminar de comer, Lily y yo jugamos con una revista de LaRouche.

18 05 07

David, mi amigo más antiguo, está aquí.

Lily sale a mi encuentro corriendo. Me arrebata el portafolios y asegura: “Ésta es mi maleta”. Algunas veces, la bebé hurgará en mi maleta y se sorprenderá con lo que encuentre. Jugará con los libros, los periódicos y los cuadernos que encontrará. A veces, cuando la maleta esté cerrada, ella me pedirá que la abra, pues sus pequeños dedos son incapaces de hacer saltar los seguros. Le pido que cante las palabras mágicas para que la maleta se abra. La canción mágica es aquella que Lily recitó una vez: “Bo bo bo bo bo bo”… y la maleta se abre. A veces, tras cantar, sólo dos sílabas “bo” Lily me dice: “Ya, ábrala”.

19 05 07

Comienzo la “nueva novela”.

Es sábado. Sin Lily.

Tags: bebé

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