Quijote Mágico
Los mundos encantados de un hidalgo hechizado
Mar Rey Bueno
Algaba Ediciones y Editorial Edaf
Madrid, 204 págs.
Se cumplen ya quinientos años de las andanzas de un caballero andante que demostró que su nobleza no era herencia de sangre sino fruto de su corazón. Mar Rey Bueno nos invita a descubrir la presencia de la magia en las páginas del Quijote. Así, por ejemplo, no hay que olvidar que el Caballero de la triste figura hacía gala de su ingenio para explicar porqué la hermosa dama Dulcinea del Toboso parecía una humilde y fea labradora. A Dulcinea la habían hechizado, y mostraba el aspecto que los encantadores envidiosos habían decretado en contra de la dama de Don Quijote.
Algunos de los personajes fantásticos con los que el Quijote se encuentra en sus andanzas son Urganda la Desconocida, quien vivìa en la Isla No Hallada, el escritor y mago Fristón, la sabia Felicia, Tinacrio el sabidor y Lirgandeo el cronista, Arcalaus el encantador y hasta Merlín, mago por antonomasia.
El Quijote sabrá obligar a su imaginación para forjar con una simple bacía de un barbero el yelmo de Mambrino, pieza que otorga poderes sobrehumanos a quien lo porte. También será la imaginación quien le brinde las ocasiones para sus aventuras. Así, una carreta de cirqueros es el carruaje de la Muerte, una humilde posada se convierte en un castillo y unos molinos de viento se convierten en gigantes.
El mensaje más selecto de este ensayo sobre el Qujote quizá sea este. El Caballero de la triste figura supo hacer de su vida un monumento a la imaginación, y nos demostró que la vida puede convertirse en una aventura, sólo es cuestión de que nos dejemos seducir por el hechizo de nuestra imaginación.