¿Cómo elijo un camino espiritual? Toda la información necesaria para lograr la jornada interior
Carlos León
Editorial Pax,
México, 176 págs.
Jesús nos advirtió que hay miles de vendedores de ofertas que proclaman tener viajes garantizados por caminos espirituales verdaderos, los cuales, sin embargo, no conducen a ningún lado. En cambio, sabemos que hay por ahí quien sí consiguió seguir un sendero tan maravilloso que su vida cambió cuando su corazón entró en contacto con un maestro auténtico. Pero, cómo distinguir entre los fraudes y la verdad? ¿cómo lograr la jornada interior?
Veamos lo que sucede en el caso de la vida diaria, entre la familia, la escuela y el trabajo. En esos lugares, a casi todos nos enseñan a mirar hacia afuera, porque tenemos que escuchar y aptrobar a los demás. El resultado es que nos conocemos poco, y lo poco que nos conocemos, nos conocemos poco. Es raro que atendamos a la mirada interior, poque esta tiene la rara particularidad de ser inmaterial, y lo inmaterial no puede verse. Por lo tanto, hay que aprender a observar lo inobservable. ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos?
Cuando nos atrevemos a buscar respuestas a estas preguntas, nos convertimos en gerreros que aman buscar la verdad. “Al final sólo quedan la fe, la esperanza y el amor”, dice San Pablo en su carta a los Corintios. En contraste, hay miles de explicaciones sobre cómo alcanzar la fe, la esperanza y el amor. Los distintos maestros se enfrentan y llegan hasta los golpes con tal de instaurar su punto de vista. Todo esto parece un juego, y así es. Varios autores lo han reconocido como el juego dvino, el pasatiempo supremo del cual tomamos parte en esta vida. En esta obra están las reglas del juego y una serie de meditaciones y prácticas para disfrutrarlo.