martes, 05 de febrero de 2008
Adoración, Mantras y Árati en honor de Lakshmi

Enrique Arias Valencia

Si bien no tengo religión, desde hace ya mucho tiempo me gusta participar en ritos que espero, sean una opción a elegir en vez del cristianismo, la religión en que nací, pero que ya no me convence. Por eso creo que para un occidental rebelde como yo el hinduismo es al cristianismo lo que la medicina alternativa es a la medicina alópata. Para abundar, yo espero que no haya un solo Dios o un solo Absoluto, sino que haya muchos como para que podamos escoger el que más nos agrade, o por lo menos, aquel que nos haga más llevadera esta vida. Por eso, desde mi punto de vista sería muy triste que haya un solo Dios, pues si él nos decepciona, no habría manera de encontrar otro, pues no tendríamos alternativa. Si todo es uno, no hay manera de salir de la cárcel, pues aunque ésta tuviera las dimensiones del Cosmos, cárcel cósmica y única sería. Tampoco me entusiasma mucho la idea de que yo sea dios como dice el esoterismo; pero en fin, esas son mis especulaciones personales. Vayamos ahora al caso que nos ocupa en esta reseña. Sin embargo, no olviden que mi memoria es mala, y que quizá algunos datos e inexactitudes se me escapen por ahí.
El jueves 31 de enero de 2008 en la Librería Esotérica Yug, pasadas las 18:00 horas se presentó la conferencia y audición sobre “Los dones de la madre Lakshmi”. Lakshmi es la deidad hindú cuyos atributos, ser portadora de belleza y dadora de fortuna la hacen esposa de Vishnú, el dios que conserva el Universo. En la India, por regla general, una adoración a una deidad en particular debe ser precedida por un puja al dios Ganesha, para que la ceremonia sea auspiciosa, ya que Ganesha es el dios con cabeza de elefante que destruye todos los obstáculos. Durante el puja se rompe un coco y se recita la sílaba Om varias veces. El puja fue conducido por Monique Muñiz en el exterior de la Librería Esotérica Yug.
La adoración a Lakshmi se hace frente a un altar donde se colocan las ofrendas en honor de la diosa. En esta ocasión el altar se dispuso en la cafetería El Yuguito, en la planta alta de la Librería Esotérica Yug.
Entre los elementos del altar recuerdo que había un retrato de Laksmi, un jarrón con ofrendas, sobre el cual se dispuso un coco en el que se pintaron un par de ojos para representar el cuerpo (jarrón) y cabeza (coco) de la diosa. Un japamala se ceñía en el jarrón. También había dos floreros con hermosas rosas rojas y otras flores y un enorme arreglo frutal. Algunas veladoras iluminaban la mesa. Varias bandejitas con nueces, almendras y pasitas culminaban la ofrenda.
Monique dio una breve semblanza sobre Lakshmi y después entonó los mantras en honor de la esposa de Vishnú. Mientras tanto, su hermana Rebeca esparcía cúrcuma y polvo rojo sobre las ofrendas.
Mi tocayo el señor Rojas apuntó en la charla sobre la ceremonia en honor de Lakshmi que cada dios de la India es acompañado por su energía (shakti) que se constituye en la esposa de dicho dios. Monique Muñiz también se refirió a este punto, y a continuación ella, su hermana Rebeca y Mónica Méndez se encargaron de dirigir el árati en honor de Lakshmi. Árati es la ceremonia de luces que se hace en honor de la divinidad. Rebeca y Mónica dirgían en forma circular las luces, mientras Monique recitaba los mantras del árati. Con esto terminó la ceremonia.
Tras esto se efectuó el ofrecimiento del prasad, que consiste en distribuir las frutas y semillas entre la copiosa concurrencia. A mí me tocó mi platito de frutas, un puño de almendras, otro de nueces, uno más de pasitas y una manzana completa.
Enrique Rojas nos advirtió de cierto paralelismo que hay entre la ceremonia del prasad y la comunión cristiana, cosa que no dejó de inquietarme, pues como dicen los entendidos del esoterismo, hay un solo Dios que se presenta en las más diversas formas, y entonces sí, parece que mi búsqueda de alternativas al Dios único está en aprietos.

P. D.
Por favor: ¡si lo encuentran, devuélvanme mi ateísmo!

Tags: Adoración, Mantras, Lakshmi

Comentarios
las divinidades llegan Heladosin que las busques
y si eres una de ellas las segiras Muchas risas y desde aca
yo orare porque asi seaChica
Publicado por Invitado
martes, 24 de marzo de 2009 | 18:48
Hola!!!
Me encanto tu blog. Aunque no vivo en Mex. conozco a la libreria Yug. En Baires tenemos una parecida, Kier.
A mi me sucedio algo parecido, ninguna religion ni culto me parecieron creibles, finalmente, la unica que se me presento, no como religion, sino como forma de vida, es el budismo. No exige nada, sino que te permite incondicionalmente cultivar tu espiritu mediante las formas que vos quieras, incluso como ateo. Yo tambien fui atea mucho tiempo.
Como bien dijo (Creo que fue el) Stalin, la religion es la droga de los pueblos. Yo agrego: solo le sirve a aquellos que quieren el poder para mantener las mentes adormecidas.Si observamos nuestro entorno, estamos rodeados de religiones, sectas y creencias que no son conducentes. Solo basta ver el por qué de las guerras y conflictos mayoritarios. Y como las iglesias acumulan podere y dinero y los pobres no reciben nada de ellas.
Si continuo tengo para escribir varias paginas. Asi que corto aqui.
Un abrazo !!!
Publicado por Invitado
sábado, 04 de abril de 2009 | 16:25
Hola, Invitad@ de Argentina. Pues ya ves, mi ateísmo se empieza a afianzar, pues ahora ya puedo decir por experiencia propia: ¿Amor? No, gracias, con una vez basta.
Salud
Publicado por Ariastoteles
sábado, 04 de abril de 2009 | 23:33