miércoles, 09 de abril de 2008
9. Cerrar los ojos a la mitad de la vida, a fin de vivirla en seguridad, es como si uno se cegara para poder andar sin correr peligro por una tierra de pozos y precipicios. (O. Wilde, “El abanico de Lady Windermere”)

Tags: Wilde

Publicado por Ariastoteles @ 0:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios