Äriastóteles Platónico

domingo, 11 de mayo de 2008

 

Pequeñas grandes reseñas 11

Del incienso a la osmoterapia

A. Krumm-Heller

Ediciones Botas

México, 192 págs.

 

¿No respiras conmigo aromas suaves?

¡Con qué delicia nos embriagan los sentidos!

Secretamente rondan por los aires...

Me rindo luego a sus encantos.

Richard Wagner

 

Amarrados a una civilización basada sobre todo en la tecnología, muchos de nosotros buscamos una manera de desatarnos de la tirantez que nos sujeta. El humo del incienso es un reflejo de la libertad que anhelamos, y su sutil viaje hacia el cielo es una muestra de hasta dónde puede llegar nuestra mente cuando entramos en contacto con los aromas que brotan de una varita encendida.

Acompañados por físicos y biólogos podemos enterarnos de que el cerebro humano es muy sensible a los olores. Éstos influyen en nuestra psique en unas formas tales que la ciencia apenas empieza a comprender, en tanto que las tradiciones populares conocen y manejan desde hace siglos. Hay una fuerza curativa natural del organismo que puede ser auxiliada por los aromas del incienso, porque la secreción interna y la percepción olfativa guardan una estrecha relación con la salud.

Hemos leído varios libros de aromaterapia basados en los poderes de los aceites esenciales. Ahora A. Krumm-Heller presenta la terapia con olores de incienso, para lo cual nos dice qué clase de energías pueden desplegar los inciensos.

Aquí conoceremos el papel del incienso entre los hombres de la Biblia, como Salomón. También veremos su papel entre los miembros de la iglesia ortodoxa, los rosacruces, los budistas, los personajes de la Edad Media, etcétera. Así veremos que todo fluye, todo respira, todo irradia, como el incienso.

 


Tags: libros

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