viernes, 24 de julio de 2009

Primera magia de Eliphas Lévi

 

Enrique Arias Valencia

 

En el foro de la Librería Esotérica Yug tuvimos oportunidad de escuchar una sabrosa y enciclopédica introducción a la magia, de voz de Enrique Rojas Gamboa. El propósito de este artículo es compartir con los lectores una experiencia que sabemos que vale la pena conocer. Lo que sigue lo tomamos en préstamo a Rojas, las omisiones corren a cargo de un servidor.

Eliphas Lévi es el nombre iniciático que adoptó el mago Alphonse Louis Constant. De niño sufrió pobreza. El abad J.-B.Hubault Malmaison organizó una escuela gratuita en la que el joven Alphonse tuvo la oportunidad de acercarse a las letras y a la religión. Fue así como comenzó el camino espiritual de un hombre que, con el tiempo, buscaría abrazar el sacerdocio católico sin conseguirlo nunca, y que también se sintió atraído por el conocimiento secreto, llegando a ser un mago por derecho propio. Si bien fue a partir de 1854 que nuestro personaje adoptó el nombre de Eliphas Lévi, a lo largo de este trabajo lo llamaremos por el pseudónimo que lo consagró universalmente.

Debemos a Eliphas Lévi la acepción de la palabra ocultismo. Para Lévi el ocultismo es un sistema que conjuga el hermetismo grecoegipcio, la Cábala hebrea, esto es, el aspecto esotérico de la tradición judía, y el gnosticismo, heterodoxia cristiana, calificada de herética por Roma. El ocultismo es, por lo tanto, un intento de resucitar la sabiduría de eras anteriores.

El ocultismo que nos muestra el inquieto Lévi está íntimamente relacionado con la verdad, que en palabras de este autor, sentenciadas en su libro Dogma y ritual de la alta magia “Es una y universal como el ser; es la verdad que vive en las fuerzas de la naturaleza. La verdad está encima de todas las opiniones y de todos los partidos”.

Esto es muy importante, pues quien esto escribe no dejó de advertir que el concepto de verdad en ocultismo es equivalente a la verdad científica que se busca en la actualidad. La ciencia física del Nuevo Milenio, es por lo tanto, una hija un tanto ingrata de la magia que apareció en el siglo XIX.

El concepto de verdad de Lévi contiene un ideal social que, aunado a las convicciones políticas de nuestro autor, no dejó de darle problemas. Es así que Eliphas Lévi fue perseguido ni más ni menos que durante la Revolución de 1848 por sus escritos políticos.

Es claro que en esos años Lévi ya se había hecho masón, pues muchos de sus principios morales hacen eco de los postulados de unión y libertad típicos de la masonería de aquella época. Incluso sabemos que trabó amistad con la socialista Flora Tristán, futura abuela del pintor Paul Gauguin.

Eliphas Lévi era un lector voraz de Knorr de Rosenroth, Jakob Böhme, Louis Claude de Saint-Martin, Emanuel Swedenborg, Antoine Fabre d'Olivet, Chaho y Goeres. Sin lugar a dudas, la Kabbala Denudata de Knorr era una de sus lecturas favoritas.

Fue en 1845 cuando en su obra El Libro de lágrimas, Eliphas Lévi aborda por primera vez el tema de la magia. Pero es en el Dogma y ritual de la alta magia con el que alcanzará la fama. Por cierto, este fue el primer libro publicado bajo el nombre Eliphas Lévi.

La magia es el arte de aplicar ciertos principios estéticos para obtener resultados psíquicos y corporales. La visión mágica que nos ofrece Lévi consta de leyes muy precisas, que pueden resumirse como sigue:

Primera ley, de correspondencia: el universo es un tejido. Cada vez que se entrecruzan un hilo horizontal y uno vertical, sucede una plena comunicación entre ambos hilos.

Segunda ley. La magia consiste en voluntad e imaginación. El mago debe dirigir sus esfuerzos por medio de la voluntad, la cual guiará a la imaginación hacia sus objetivos.

Tercera ley. La magia reconoce la existencia de un fluido de la voluntad, descubierto por Paracelso, también llamado Luz astral.

En su charla, Enrique Rojas destacó las dotes como imaginativo dibujante de Eliphas Lévi, a quien debemos el retrato del Baphomet que tantos descalabros y confusiones ha desatado, al atribuírsele a los masones la adoración de este ser con cabeza de macho cabrío y símbolos inversos.

Lévi es asimismo el autor del dibujo conocido como Tetragramatón, inspirado en el nombre hebreo de Dios. Los símbolos que lo componen son explicados en una guía rápida publicada por editorial Yug, llamada, por supuesto, Tetragramatón.

En la línea de la magia inaugurada por Eliphas Lévi la Editorial Yug tiene para nosotros un par de títulos muy interesantes: Magia natural y la joya de la alquimia y Magia talismánica, ambas obras de Francis Barret.

Por cierto que el caballero Rojas, de quien es deudor este artículo, prometió ilustrarnos próximamente acerca de los aspectos más interesantes y secretos de la Golden Dawn.


Tags: magia, Eliphas Lévi, Enrique Arias Valencia

Publicado por Ariastoteles @ 1:37  | ¡Qué irracional!
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