En el bosque con la hora de Nora
Enrique Arias Valencia
¿Qué hay de divino en el bosque
que a pesar de que no creo en Dios
en capullo que es arroyo y susurro
en sonrojado Sol que recién germina
en la fronda escucho su voz?
¿Qué hay de mágico en el bosque
que a pesar de que no creo en la magia;
en medio de luciérnagas de mil matices
hadas diminutas de vuelo y nostalgia
en la espesura encuentro a vos?
¿Qué hay del aroma del bosque invernal
que a pesar de que los pimpollos aún no florean
entre la bruma y la escarcha, del suave viento
el embriagante sándalo que me rodea
evoca el perfume delicioso de tu corazón?
¿Qué hay del arroyo en cantarina danza
que en ciernes discurre entre la maleza
murmura ilusionado a las piedras y rocas
su suave discurso en lontananza?
¿Qué hay en el viento del bosque de audaz hechizo
que a pesar de estos cinco encabalgamientos
en medio de brumas y encinos,
de hadas y mitos, de pinos y abetos
con mi alma acurrucada en tu vigoroso corazón
este corcel ahora galopa mágico, divino y veloz?
¿Qué hay? ¡Eres tú quien aquí está!
***
*Nora por Norna, ninfa de la hora en los cantos de los Nibelungos.
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