martes, 14 de febrero de 2012

En el bosque con la hora de Nora

Enrique Arias Valencia


¿Qué hay de divino en el bosque

que a pesar de que no creo en Dios

en capullo que es arroyo y susurro

en sonrojado Sol que recién germina

en la fronda escucho su voz?


¿Qué hay de mágico en el bosque

que a pesar de que no creo en la magia;

en medio de luciérnagas de mil matices

hadas diminutas de vuelo y nostalgia

en la espesura encuentro a vos?


¿Qué hay del aroma del bosque invernal

que a pesar de que los pimpollos aún no florean

entre la bruma y la escarcha, del suave viento

el embriagante sándalo que me rodea

evoca el perfume delicioso de tu corazón?


¿Qué hay del arroyo en cantarina danza

que en ciernes discurre entre la maleza

murmura ilusionado a las piedras y rocas

su suave discurso en lontananza?


¿Qué hay en el viento del bosque de audaz hechizo

que a pesar de estos cinco encabalgamientos

en medio de brumas y encinos,

de hadas y mitos, de pinos y abetos

con mi alma acurrucada en tu vigoroso corazón

este corcel ahora galopa mágico, divino y veloz?


¿Qué hay? ¡Eres tú quien aquí está!


***

*Nora por Norna, ninfa de la hora en los cantos de los Nibelungos.


Tags: Amor, Amistad, Poema, Enrique Arias Valencia, , Lagunas de Zempoala

Publicado por Ariastoteles @ 0:00  | Poesía
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