Lunes, 02 de abril de 2007
 Enrique Arias Valencia

Una vez un profesor de filosof?a me dijo que hab?a advertido que yo soy el alma bella hegeliana.

Tengo argumentos que me convencieron de que la ley de la conservaci?n de la energ?a es revocable. Dichos argumentos tienen un origen cient?fico y razonado. Entre otros, el propio Max Plank advirti? que las leyes cu?nticas s?lo se cumplen en ciertas condiciones en un rango muy estrecho. Basta un sistema de cierta energ?a para que las leyes dejen de operar.

Por su parte, Douglas Hofstadter en su libro G?del Escher Bach afirma que las leyes de la f?sica se suspenden si el sistema tiene muchos par?metros activos. En consecuencia, las leyes de la naturaleza, seg?n cient?ficos muy importantes, no son inexorables.

La energ?a tampoco tiene una muy buena reputaci?n en mi sistema de pensamiento. La definici?n de energ?a, es, a lo mucho, dudosa, y siempre la hace desembocar en una equivalencia entre materia y energ?a. En vez de ambas definiciones, prefiero el papel activo del poder. ?D?nde reside el poder? En nuestra facultad de transformar el universo. El origen del poder estar?a, por lo tanto, en loa mente soberana del individuo creador. Dicho poder se enfrenta al mundo, y de la lucha brota un resultado visible en el universo. Si uno sabe qu? es lo que quiere y sabe qu? hacer, es muy posible que consiga su objetivo. ?Cu?l es el objetivo del alma bella?

Por lo tanto, vuelvo a la pregunta n?mero uno: ?es posible eliminar un mal recuerdo de una relaci?n incapacitante? Y, ?C?mo ser?a posible?


Tags: física, energía

Publicado por Ariastoteles @ 0:02
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