Martes, 16 de octubre de 2007

De nuevo, material de razón atea: le replico a Fernando

Hola, Fernando

1) Se me ha ocurrido el guión para una película: trata de un ateo que un día, creyó que Dios mismo le revelaba cuáles eran los libros que no había leído su antípoda adversario. La película termina cuando el ateo aquel reconoció que no era Dios quien le hablaba: todo era fruto de un prejuicio del ateo aquel. Como no me gustan los finales felices en las películas, voy a seguir con este punto. Nota: los argumentos a favor de Dawkins ya no están en discusión aquí.
2) Voy a darte una pista muy perversa sobre mis lecturas, por lo tanto, lo que sigue te aseguro que es cierto, pero tiene coartada: no he leído The God delusion. Según mi estúpido parecer, lo que siguiese de aquí podría resultar diabólicamente divino. Nota: digo “podría”, porque quizá el truco me falle.
3) Yo, Enrique Arias Valencia no he dicho “que Dawkins no tiene moral”. Que me frían si lo he dicho. Lo que me sigo preguntando es que “si la ciencia no es proveedora de criterios de moralidad”, como Dawkins sostiene; luego entonces, ¿de dónde saca Dawkins sus criterios de moral? Ergo, la moral de Dawkins parece no tener fundamento. Nota: Dawkins tampoco reconoce a la religión como proveedora de criterios de moral. Vamos, que se le agotan las posibilidades al chico. Por lo tanto, lo que me pides en este inciso es inconsecuente, y tu pista sobre mis lecturas comienza a desmoronarse.
4) A continuación, voy a corregir mi apreciación: en la actualidad mis argumentos me parecen llenos de patetismo y barroca maravilla, pero no tengo otros para combatir; los tuyos, por su serena grandeza, me ayudan a afinar su puntería.
5) Aquí voy a aclarar lo siguiente: en realidad quise escribir que “Dawkins está divorciado de la razón”, pero no pude convencer a mi secretaria de que corrigiese mi dictado, y la muy infame envió mi comentario a tu blog sin la debida enmienda de mi texto. ¿Por qué no me vas a permitir usar un truco tan sucio, si se lo has creído a Dawkins, a quien yo se lo aprendí a su vez? Si le concedes a Dawkins el cuento del título del documental, tendrás que admitirme esta estratagema. No creo que lo hagas. ¿Lo harás? ¡Qué diablos, si el que no quisiera tener moral… soy yo!
6) Lo del menjunje no deja de tener su gracia, digo gracia de Dios, no de chiste: si te refieres a mi mención de la natura naturata y la natura naturans, no sería ocioso aclarar que ambas expresiones no son de origen spinozista, pues en realidad las tomó en préstamo el filósofo de la vetusta escolástica católica: la primera significa en escolástica “Dios”, la segunda, “Creación”. Ése es el sentido que le doy a ambas expresiones, y los significados que les atribuya Spinoza me importan muy poco. Me parece que Spinoza, como yo, tampoco tuvo mucho ingenio cuando construyó sus supuestos argumentos ateo-éticos. En esto del remedo de ideas de origen cristiano, empiezo a sospechar que lo que afloran son nuestras innegables raíces cristianas cuando se trata de construir una moral supuestamente laica. Cuidado, porque si Dawkins llega a conseguir derribar el árbol de la religión, quizá se desplome mucho más de lo que se imaginaba.
6.1) Aquí está mi argumento, restaurado: si Dawkins construye su teoría moral basándose en la ciencia, luego entonces Dawkins incurre en un contrasentido, pues él mismo sostiene que “la ciencia no es proveedora de criterios de moral”. Por lo tanto, la pregunta no es “¿Leyó usted The God delusion?” sino: ¿Ha advertido usted alguna vez que parece que Richard Dawkins ha cometido una pifia muy graciosa? Y no sólo eso: en The God delusion hay episodios muy escabrosos, como aquel del título de uno de sus documentales, que puede usarse para salir al paso de cualquier cosa… hasta para disculpar alguna inmoralidad.

Publicado a sábado, octubre 13, 2007 1:49:00 AM | By Äriastóteles Platónico

The Dawk delusion





Tags: Dawkins

Comentarios