Martes, 27 de noviembre de 2007
Banquete frente a las sombras

Enrique Arias valencia

?Era un disoluto el divino Baudelaire? T? me preguntas si existe alg?n tiempo para emborracharse, y yo te contesto, conforme al Eclesiast?s, que todo tiene su tiempo. Quiz? este momento actual sea merecedor de una borrachera perpetua, y por eso estoy de la misma manera de acuerdo con Baudelaire cuando afirma: ??Es hora de emborracharse! Para no ser esclavos y m?rtires del Tiempo, embriagaos, embriagaos sin cesar. De vino, de poes?a o de virtud; de lo que quer?is?. Vemos pues que en Los para?sos artificiales Baudelaire no desprecia a la virtud. Podemos pues, hacer de la virtud y de su hija menor, la verdad, un para?so, aqu?, en la Tierra.
Si esta vida es una lucha, ?A qui?n hay que vencer? No lo s? muy bien, pero s? que los grandes guerreros tambi?n han sido grandes envidiosos. Tal y como dijo Bertrand Russell: ?Napole?n envidi? a C?sar, C?sar a Alejandro, y Alejandro seguramente envidiaba a H?rcules, quien nunca existi?. Quiz? sea tiempo de que mi hermano, t? y yo nos demos cuenta de que el peor enemigo que debemos vencer es uno mismo.
Recuerdo con especial cari?o la an?cdota que me contaste sobre Di?genes. En tu fidel?sima versi?n, resulta que Plat?n dec?a que el hombre es un b?pedo implume, y Di?genes, presto tom? un pollo, lo desplum? y lo arroj? a los pies de Plat?n y sus disc?pulos con el siguiente argumento: ?He ah? el hombre de Plat?n?. M?s tarde cont? la historia con un grupo de amigos, y dudaron que Plat?n y Di?genes fuesen contempor?neos. M?s tarde consult? el dato en un diccionario de filosof?a, y pude corroborar que ten?as raz?n, tu memoria no te fall?. Y sin embargo, sigo creyendo que la raz?n no es una cosa abandonada a los caprichos de la memoria. ?C?mo podr?a demostrar algo el buen Plat?n?
Y el banquete sigue, y en otro momento t? me preguntas: ??Es la inteligencia una cuesti?n de memoria?? Ahora te contesto que, seg?n mi parecer, la respuesta es No. La inteligencia es un asunto de educaci?n. Y parece que somos educados para conocer y amar la verdad. Al menos eso es lo que parece. Es por eso que en esta Am?rica kafkiana, el asunto de la verdad es de primera importancia.

Tags: papá

Publicado por Ariastoteles @ 1:00
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