Mi?rcoles, 05 de diciembre de 2007
Rosa Gallarda
Enrique Arias Valencia

Una rosa es una rosa es una rosa.
Gertrude Stein


Pre?mbulo

Hace mucho tiempo, cuando nada exist?a, ni siquiera Dios, el eterno femenino ya exist?a. Por lo tanto lo femenino es anterior y m?s poderoso que lo masculino. Es por eso que las palabras madre, materia, maya y Mar?a comparten una ra?z com?n. Ma es la primera s?laba del lenguaje indoeuropeo, y esta ra?z es la ra?z de todas las ra?ces, m?s all? del bien y del mal, palabra que espont?neamente es pronunciada por el infante cuando busca volver al origen.
La madre es el origen del mundo. El mundo es materia, por lo tanto la madre es el origen de la materia. La materia es mera apariencia y eso es lo que es el velo maya de los hindost?nicos. Mar?a, por su parte, es la madre de Dios y es as? que Mar?a es la madre del hipot?tico creador del mundo, si bien es ella en realidad la sustancia divina que antecede a Dios en esplendor y gloria: Dios no puede hacer nada sin su madre.
Es por eso que la madre es el caos que antecede a la formaci?n del mundo. En medio de rel?mpagos devastadores, la fosforescencia del ?vulo es el Fiat lux que da comienzo a la creaci?n.
Veamos en traza ca?tica algunos aspectos de la del papel de la madre en el mundo. Por ejemplo, Estados Unidos son la madre simb?lica de la libertad en Am?rica porque fueron el primer pa?s de este continente que alcanz? su independencia. Por eso, todo pre?mbulo habla de la b?squeda de la felicidad, la exhortaci?n materna de la libertad.
Hay una relaci?n entre la rosa y la Madre de Dios. As?, la Virgen de Guadalupe pidi? rosas a Juan Diego para mostrar su mensaje al mundo. La rosa, originaria de Oriente, es el s?mbolo universal del amor. Se usa tanto para simbolizar el amor apasionado, como para entregarse al ?Amigo sincero que me da su mano franca?.
Si no fuera por mi madre, yo no estar?a aqu?, ni nadie m?s. ?Qui?n como mi madre? Parece que uno de los primeros intentos de responder esa pregunta est? ya en la infancia. La felicidad fuera de los brazos de mam? debe tener el feliz sello de su integridad. Lo m?s conveniente es conservar la informaci?n que mam? nos entrega para transferirla a otra persona. Douglas R. Hofstadter en su libro G?del, Escher, Bach explica: ?Esta transformaci?n mantenedora de la informaci?n suele llamarse isomorfismo, y el presente libro habr? de ocuparse de isomorfismos reiteradamente?.

Tags: Enrique Arias Valencia

Publicado por Ariastoteles @ 1:00
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios